La Paella

A César se le da muy bien cocinar. Uno de los platos que mejor le sale es la paella. ¿Y a ti? Aquí tienes lo que necesitas:

1 kg de pollo sin piel, cortado en trozos. Si te lo cortan en la carnicería con la máquina, mucho mejor que con cuchillo o sierra, ya que por este sistema suelen quedar huesecillos incómodos dispersos en el arroz.
Arroz tipo bomba, 80 gr por persona (un vasito de vino aproximadamente).
200 gr de judías verdes.
Caldo de pollo casero. Suele añadirse el doble de cantidad que de arroz, así que si para 6 personas utilizamos 480 gr de arroz, de caldo será prácticamente 1 litro. Si no dispones de caldo casero, siempre puedes utilizar una pastilla de caldo concentrado o incluso simplemente agua, no aporta tanto sabor pero el arroz te quedará rico igualmente.
Un poquito de azafrán o colorante alimentario.
Para el sofrito (con estas cantidades prepararás el sofrito y tendrás para 2 arroces, así que usarás solo la mitad y la otra mitad puedes congelarla para otra ocasión y así ahorrar muchísimo tiempo):
1 pimiento rojo.
1 pimiento verde.
1 zanahoria grande o 2 pequeñas.
1 cebolla.
2 dientes de ajo.
3 cucharadas soperas de salsa de tomate o tomate triturado.
1 cucharada sopera de carne de pimiento choricero.
1 hoja de laurel.
1 rama de tomillo.
1 rama de romero.
Aceite de oliva virgen extra y sal.

Empezamos preparando el sofrito. Lava los pimientos y quítales el pedúnculo, pela la cebolla y los ajos, y lava las zanahorias, y pícalo todo muy finito. Para ello, hemos utilizado nuestra picadora manual, con la que conseguimos tenerlo todo picadito en unos segundos, ¡y sin llorar! También puedes hacerlo con un cuchillo.
Pon la paellera de hierro a fuego medio con aceite de oliva, suficiente para que el fondo quede cubierto, y cuando esté caliente, incorpora las verduras y un poco de sal, además de las aromáticas (laurel, tomillo, romero). Deja que se cocine todo junto unos 15 o 20 minutos, hasta que empiecen a dorarse ligeramente. Remueve de vez en cuando
Incorpora el tomate y la carne de pimiento choricero, revuélvelo todo junto y deja que se cocine 3 minutos más. Retira de la paellera con una espumadera el sofrito para dejar ahí el aceite y aprovecharlo para los siguientes pasos. Recuerda que este sofrito sirve para 2 arroces, así que retira la mitad a un recipiente con tapadera, y cuando se enfríe ya puedes taparlo y congelarlo para otra ocasión (ahorrarás muchísimo tiempo al preparar tu siguiente paella).
Ahora en la propia paellera añadiendo un poco de aceite dora los trozos de pollo por todos sus lados, que quede perfectamente sellado, y échale sal al gusto. Reserva. Haz lo mismo con las judías verdes (que habrás lavado y cortado como en la fotografía, desechando los extremos), salteándolas para que se doren por ambos lados con un poquito de sal, y aceite si es necesario.
Pon el caldo de pollo a calentar en un cazo aparte, para que esté casi hirviendo en el momento de utilizarlo.
Sube la temperatura de la paellera para que esté alta y vierte en ella el caldo, también el azafrán o colorante alimentario. Remueve ligeramente la paellera para que quede todo bien repartido.
Cuando empiece a hervir, baja el fuego el mínimo y deja que se cocine unos 18-20 minutos, aunque también puedes mirar las indicaciones del arroz que estés utilizando. Y recuerda, ya no se remueve, si acaso puedes mover un poco la paellera al principio cogiéndola de las asas, pero nada más.
Dejar un arroz en el punto exacto es complicado pero no imposible. Aquí va el truco que debes tener en cuenta: si al cabo de unos 18-20 minutos pruebas el arroz y ves que está prácticamente listo pero queda todavía mucho caldo, sube la temperatura del fuego para que se evapore el líquido rápidamente. Si por el contrario ya no queda líquido y el arroz sigue un poco crudo, no tienes más remedio que añadir agua (o más caldo si dispones de él), y siempre añadirlo caliente o casi hirviendo. Para hacerlo en plan exprés, siempre puedes calentarlo en el microondas un minuto y listo (me refiero al caldo o agua extra que necesitas, claro).
Deja que repose 5 o 10 minutos, si quieres cubierto con un paño de cocina o papel de aluminio y siempre en la propia paellera, para que mantenga el calor.